Los hongos más habituales en greens
En los greens de nuestra zona los sospechosos de siempre son el dollar spot, el brown patch, el pythium, el fusarium y la antracnosis. Cada uno tiene sus condiciones: humedad, temperatura, horas de hoja mojada y estado de la planta. Todos tienen algo en común: al principio ocupan poco y cuesta verlos a pie de green.
Cómo aparece un hongo en los mapas
El tejido afectado pierde clorofila y estructura, y eso baja el vigor en el NDVI y en el NDRE. La pista que lo diferencia de la sed o de la falta de abono es la forma y la evolución: una mancha de bordes definidos que crece de un vuelo a otro. Por eso la frecuencia de vuelo es clave: con dos o tres vuelos a la semana, la mancha se ve crecer cuando todavía es pequeña.
Qué hace el modelo y qué hace el greenkeeper
El modelo compara cada vuelo con el anterior, marca la zona como «peor» y propone la causa probable. El greenkeeper va a esa zona, mira la hoja y confirma si es un hongo y cuál. El dron detecta y localiza; la identificación final es agronómica.
Tratar solo donde hace falta
Con la zona localizada, el fungicida se aplica en esa mancha y su margen, no en todo el green ni en todo el campo. Es la idea de la gestión integrada de plagas (IPM): detectar pronto y tratar solo lo necesario. Menos producto, menos coste y mejor imagen ambiental ante socios y administración.
Prevenir también cuenta
El histórico de vuelos enseña qué greens se repiten cada temporada. Esa información ayuda a ajustar riego, abonado y aireado antes de que lleguen las condiciones de riesgo.



