El problema de regar todo igual
Un campo no es uniforme: hay laderas que se secan antes, zonas con sombra, suelos que drenan distinto y aspersores que no reparten bien. Si se riega todo el campo para que la zona más seca esté bien, el resto recibe agua de más. Y cuando llegan las restricciones por sequía, ese margen desaparece.
Qué aportan los mapas de cada vuelo
- La cámara térmica marca dónde el césped tiene sed, antes de que amarillee.
- El NDVI dice si esa zona está perdiendo vigor o aguanta.
- La comparación con el vuelo anterior enseña si el ajuste de riego de la semana ha funcionado.
Con esa información se sube el riego donde hace falta y se baja donde no la hay. También aparecen las fugas y los aspersores atascados, que gastan agua sin regar donde deben.
Más margen ante las restricciones
Cuando hay que recortar agua, el mapa ayuda a decidir dónde recortar: proteger greens y tees, que es lo que más se ve y más cuesta recuperar, y asumir algo más de estrés en zonas de menos juego. Es una decisión del campo, pero tomada con datos.
Raíz profunda: regar poco y profundo
Un césped con raíz profunda aguanta mejor la sequía. Regar con poca frecuencia y en profundidad la favorece; regar poco y a menudo la mantiene en superficie. Los mapas ayudan a encontrar ese punto zona por zona.
En nuestra zona
Trabajamos desde el Campo de Gibraltar en los campos de la provincia de Cádiz (Sotogrande, Bahía de Cádiz, Jerez) y de la Costa del Sol. Cerca del mar, el exceso de sales en el suelo es otro factor que conviene vigilar junto con el riego.



