¿Qué es la salinidad del agua de riego?
Es la cantidad de sales disueltas que lleva el agua: sodio, cloruros, sulfatos, calcio, magnesio, bicarbonatos. Toda el agua de riego lleva algo. El problema empieza cuando el césped bebe el agua y deja la sal en el suelo, riego tras riego, hasta que la zona de raíces se carga.
Con mucha sal alrededor, a la raíz le cuesta sacar agua del suelo aunque esté mojado. Por eso un césped salinizado se comporta como un césped con sed, y regar más no siempre lo arregla.
¿Cómo se mide la salinidad del agua?
Con la conductividad eléctrica (CE). El agua con más sales conduce mejor la electricidad, así que un conductímetro da una lectura rápida del total de sales. Se expresa en dS/m, que es lo mismo que mS/cm; muchos aparatos de campo lo dan en µS/cm (1 dS/m son 1.000 µS/cm).
La CE dice cuánta sal hay, pero no cuál. Para eso hace falta un análisis de laboratorio que separe sodio, cloruros, boro y bicarbonatos y calcule el SAR (la proporción de sodio frente a calcio y magnesio). Conviene distinguir dos lecturas:
- La CE del agua de riego, que mide lo que entra en el campo.
- La CE del suelo, normalmente del extracto de pasta saturada, que mide lo que se ha ido quedando abajo.
En algunos informes aparecen también la salinidad efectiva y la salinidad potencial del agua de riego. Son índices clásicos de laboratorio que intentan estimar cuánta sal acabará de verdad en el suelo: la efectiva descuenta las sales que precipitan, y la potencial se fija en cloruros y sulfatos.
¿Cuál es el límite de salinidad del agua de riego?
No hay un número único, porque depende del césped, del suelo y de cuánto drene. La referencia que usa casi todo el mundo es la guía de calidad del agua de la FAO (Riego y Drenaje n.º 29):
| CE del agua (dS/m) | Sales disueltas (mg/l) | Grado de restricción según la FAO |
|---|---|---|
| Menos de 0,7 | Menos de 450 | Ninguno |
| De 0,7 a 3,0 | De 450 a 2.000 | Ligero a moderado |
| Más de 3,0 | Más de 2.000 | Severo |
Esta tabla está pensada para cultivos agrícolas, y un green no es un campo de trigo. Lo que sirve en un rough de bermuda puede ser un problema serio en un green de agrostis. Leedla como orden de magnitud y decidid con el análisis de vuestro suelo delante.
¿Qué pasa con el sodio en el agua de riego?
El sodio hace un daño distinto al del resto de sales. Además de sumar salinidad, rompe la estructura del suelo: las partículas se dispersan, los poros se cierran y el agua deja de infiltrar. Un green con arena aguanta mejor, pero calles y rough sobre suelo arcilloso lo notan antes.
La misma tabla de la FAO tiene un detalle que sorprende: con el mismo SAR, el riesgo de que el agua no infiltre es mayor cuanto más baja es la CE. Un agua muy pobre en sales y cargada de sodio en proporción puede sellar la superficie. Por eso el SAR se mira siempre junto a la conductividad.
¿Qué césped aguanta mejor el agua salada?
Las especies de clima cálido toleran mucho más que las de clima frío. El paspalum de litoral (seashore paspalum) es la referencia en campos que riegan con agua salobre, y las bermudas híbridas aguantan bastante. Agrostis, ray-grass y festucas lo llevan peor, y la Poa annua, que coloniza tantos greens, es de las primeras en resentirse.
Dentro de cada especie cambia mucho según la variedad, así que antes de una resiembra merece la pena pedir al proveedor los datos de tolerancia del cultivar concreto. Qué especie va en cada zona del campo lo contamos en tipos de césped para un campo de golf.
¿Se puede regar un campo de golf con agua regenerada?
Sí, y en el sur de España es cada vez más habitual. El uso de agua depurada para riego lo regula el Real Decreto 1085/2024, de reutilización del agua, que sustituyó al antiguo RD 1620/2007; el MITECO explica cómo se autoriza.
La norma se ocupa sobre todo de la calidad sanitaria. La sal es otro asunto: según de dónde venga, el agua regenerada puede traer bastantes más sales y sodio que la de red, y su composición cambia a lo largo del año. Cuando un campo pasa a regar con ella, lo prudente es analizarla con frecuencia y vigilar el suelo de cerca. En los campos junto al mar pasa algo parecido con los pozos, que pueden ir salinizándose con el tiempo. Cuánta agua usa un campo y de dónde sale está en cuánta agua gasta un campo de golf.
¿Cómo se nota la sal en el césped?
Al principio, poco. Luego aparecen señales que se confunden con otras cosas:
- Zonas que parecen secas aunque el riego funcione bien.
- Puntas de hoja quemadas y césped que pierde densidad.
- Costra blanquecina en el suelo desnudo cuando se seca.
- Problemas que se concentran donde el agua no drena o donde el aspersor apenas llega a lavar.
Esa mezcla es justo la que despista: parece sed, parece compactación, a veces parece un hongo.
¿Cómo ayuda un dron a vigilar la salinidad?
Un dron no mide la sal. Lo que hace es encontrar dónde mirar. Con cámara multiespectral y térmica, una zona salinizada aparece con menos vigor y más caliente que el resto, igual que una zona con sed. La diferencia la da el histórico: si regáis más y vuelo a vuelo esa zona sigue igual o peor, la sed normal queda descartada y toca buscar otra causa.
| Lo que se ve en el mapa | Qué puede indicar y cómo se confirma |
|---|---|
| Zona floja y caliente que mejora al regar | Falta de agua: revisar el riego de esa zona |
| Zona floja y caliente que no mejora al regar | Sales, compactación o plaga de raíz: medir la conductividad del suelo y abrir el perfil |
| Mancha en las partes bajas o mal drenadas | Sales acumuladas o agua estancada: comprobar el drenaje y la conductividad |
El greenkeeper decide con el análisis en la mano. El mapa le ahorra recorrer el campo entero para saber dónde pinchar la sonda. Cómo se lee el calor del césped lo explicamos en estrés hídrico y cámara térmica.
¿Cómo se corrige la salinidad del suelo?
No hay truco rápido. Lo habitual es combinar varias cosas:
- Lavar: regar algo más de lo que el césped consume para que el agua arrastre las sales por debajo de las raíces. La FAO lo llama fracción de lavado.
- Asegurar que esa agua se va: sin drenaje, el lavado solo cambia la sal de sitio. Aquí entra la aireación.
- Corregir el sodio: si el SAR es alto, se suelen aportar enmiendas con calcio, como el yeso, según recomiende el análisis.
- Aprovechar la lluvia: los primeros chubascos de otoño ayudan a lavar lo acumulado en verano.
- Elegir bien la especie en la próxima resiembra si el agua no va a mejorar.
Regar más para lavar choca con la escasez de agua, y ahí es donde regar por zonas tiene sentido: lavar donde hace falta y no en todo el campo. Lo contamos en riego por zonas ante la sequía. Si queréis ver qué zonas de vuestro campo no responden al riego, hablamos.
En resumen
- La salinidad del agua de riego se mide con la conductividad eléctrica, en dS/m.
- La guía de la FAO marca sin restricción por debajo de 0,7 dS/m y restricción severa por encima de 3,0, pero en golf manda la especie y el drenaje.
- El sodio se mira aparte, con el SAR, porque daña la estructura del suelo.
- Un dron no mide la sal, pero marca las zonas que no mejoran al regar; el greenkeeper lo confirma con un análisis.


